Ya lo se, frase usada y manida hasta la saciedad. Soy consciente de cuantas veces no se lleva  cabo y cuantas veces la volvemos a nombrar.

Hablamos y hablamos y aunque se tiene integrad,a muchas veces, la rutina nos hace no ser conscientes de que lo que pedimos a los demás no lo practicamos en nuestro propio uso.

 

Hoy se ha dado el caso laboralmente que el superior del grupo del que formo, al comentarle que tenias que realizar una evaluación ella a un subordinado, delante del resto de mandos intermedios , ha dicho sin ser consciente: “Tranquilo que no pasa nada, si se caduca la evaluación ya te la  haré mas adelante”

Lo curioso es que esos mismos mandos intermedios se encuentran en la misma tesitura de evaluar a sus subordinados, y a ellos si que se les exige en tiempo y forma.

Osea, hoy sin darse cuenta, no ha cumplido lo que el mismo exige a sus subordinados, luego no ha cumplido con el ejemplo.

¿Qué trae esto a colación? Pues que en situaciones futuras los argumentos de “tu tampoco lo haces” son difíciles de rebatir y ya pasamos del “tu el primero en dar ejemplo” al tu tienes que hacerlo en lugar del si yo lo hago porque no tu, al yo no lo hago por ser cargo superior pero tu si.   Mal vamos.

 

Esto laboralmente, pero si vamos al ámbito familiar ahí ya tenemos mil ejemplos que todos los días podríamos analizar.

Como padres no cumplimos lo que exigimos a nuestros hijos: En la mesa no juguetes niños, pero los padres con el móvil encima.

No se come en el salón o el sofá chicos, y a la noche los niños ven a los padres con un helado viendo la televisión.

Todo esto por supuesto y faltaría mas con las bien usadas excusas o motivos: Es que espero una llamada importante, o es que a mi no se me cae el helado y no mancho el sofá.

Pero a los ojos de los hijos es mas sencillo, no escuchan los motivos porque para ellos son escusas. Se quedan con lo que ven y con el ejemplo. Yo no pero tu si, ¿Porque? Es difícil practicar con el ejemplo pero es necesario y es labor principal como padre educar a los hijos en el respeto, en el cumplimiento de las normas y en el buen hacer.

Y para eso, no hay mejor escuela ni mejor profesor que el ejemplo. Si, Practicar con el ejemplo y que los hijos vean que lo que su padre dice es porque él mismo lo dice.

 

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